Llega la tercera y última parte de mis entregas sobre el dominó, juego maravilloso que deslumbra a grandes y chicos. Espero que la disfruten.
ESTRATEGIA
El Dominó es un juego por equipos. No se gana solo, sino más bien en equipo. Por lo tanto, deben jugar como parte del equipo, y la estrategia se relaciona al juego de ambos jugadores. La cooperación entre jugadores del mismo equipo es importantísima.
Vamos a enumerar desde aquí varias estrategias que los pueden convertir en reyes de las plazas porteñas.
Muchos de una Pinta:
Una de las estrategias fundamentales del Dominó es la de jugar las piedras con números que se tengan en abundancia. La razón es obvia: si se tienen muchos, sus oponentes tendrán pocos, y por lo tanto tendrán mejores posibilidades de jugar las piedras restantes de dicho número. Sus oponentes, por el contrario, estarán en desventaja, ya que no tienen muchas piedras de dicho número. Es importante indicar que deben jugar las piedras colocándolas con su número frecuente en el extremo de la cadena de piedras.
Gallo que no repite no es gallo:
Esta expresión representa otra regla importante, que normalmente debe acompañar a la de “muchos de una pinta”. Dicha regla dice que una vez que comiencen a jugar un número, deben tratar de repetir ese número, tanto como sea posible, durante el resto de la ronda.
Soy la “Mano”:
Esta es una expresión que dice que uno es el “líder” (nana nana nana nana liiii deeerrr!!!). Las reglas explicadas anteriormente son importantes. Pero cuidado! estas estrategias son buenas solo cuando se combinan con la presente regla; lo contrario describiría una estrategia de juego muy “egoísta”. Recuerden que el dominó es un juego de equipo; si se juega solo pensando en uno mismo y no en el Equipo, no se va a llegar muy lejos!
En cada equipo, el líder (nana nana nana nana liiii deeerrr!!!) es aquel jugador que comienza a jugar primero, teniendo por lo tanto mejores posibilidades de “llegar” primero. Por ejemplo, si uno comienza la ronda, entonces es el líder (li der li der lideeeeerrr) y el compañero es el “seguidor”. Si durante la ronda pasamos, entonces el compañero se convierte en el líder (el líder es bueno, el líder es bello, no hay voluntad, olvídate de ello) de su equipo.
Ahora, qué quiere decir esto? Simplemente que el “seguidor” debe tratar, tanto como le sea posible, de jugar para el líder (nana nana nana nana Batman! digo Líder!!). El seguidor debe tratar de jugar los números que el líder (acá se me agotó el chiste) ha jugado. También debe evitar, tanto como le sea posible, golpear (tapar) los números que el líder (realmente se me agotó) ha jugado. Recuerden, el líder (¿no empieza a perder el sentido esta palabra?) tiene mejor oportunidad de llegar (jugar su última piedra) que el seguidor, porque juega primero!
Así que, cómo se combinan las dos estrategias? Si uno es el seguidor, debe tratar de: 1) repetir el número que su compañero jugó, y 2) jugar su número más frecuente y repetirlo, siempre y cuando no tape el número jugado por su compañero. Nunca golpeen las piedras del líder (acá está otra vez), a menos que no tenga otra opción.
Por supuesto que hay excepciones a esta regla. Por ejemplo, si se tiene un juego muy bueno, se puede decidir “jugar para uno mismo”. Un juego muy bueno es aquel en el que se tiene al menos 5 piedras de un mismo número! Sin embargo, sean cuidadosos decidiendo qué hacer en esta situación. No como el viejo ese de Ramirez que decidió jugar para sí mismo y me dejó en banda. Perdimos como 3 pesos ese día.
Dobles:
Digámoslo lo más simple posible: los dobles son malas piedras! Son malos por varias razones:
- no dan la oportunidad de jugar un número en particular (por ejemplo, no pueden cuadrar al 3 con el doble 3)
- aumentan la probabilidad que tengan alguna falla
- y lo peor: los dobles se pueden matar. Un doble esta muerto cuando las otras 6 piedras de dicho número se han jugado
Una estrategia normal relacionada a los dobles es la de jugarlos tan pronto como sea posible. Por supuesto, hay situaciones en las que es conveniente guardar el doble y no “acostarlo” (se dice de “colocar un doble en el tablero”).
Una Buena Salida:
La primera pieza jugada en cada ronda (la salida) es una jugada muy importante para el resultado de un juego. Luego de la primera ronda, donde la salida es obligatoria (doble seis), el jugador a quien le corresponde salir puede elegir la piedra de salida.
Hay dos factores importantes a considerar cuando se sale: (1) cuantas piedras tiene de cada número, y (2) cuantos dobles tiene. En general, es conveniente salir con el número más frecuente, pero también es conveniente deshacerse de los dobles. Por lo tanto, debería, idealmente, ser un doble de un número frecuente.
La piedra de salida también es importante porque le dice al compañero de que números se tiene bastante.
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Bueno, señoras y señores, así damos por terminado esta fabulosa clínica sobre el dominó. Ahora ya están preparados para sorprender a sus conocidos con estas destrezas y trucos que he puesto a disposición tan amablemente. Espero verlos pronto en alguna plaza porteña para desafiarlos a una partida de este juego que es sensación en el mundo entero.
Para más información, porque yo sé que ustedes están muy interesados y deseosos de saber más acerca de esto, pueden visitar a los amigos del dominó, unos fanáticos que los ayudarán en todo lo que necesiten, porque el fanatismo no es exclusividad del fútbol, señores y señoras!
LÍDER LÍDER LÍDER!!!!!!!
Atte.
Inspector H. Lima Gonzalez