Lucas Ayala

trepen a los techos, ya llega la aurora

la crispación

personajes:
UN SEÑOR
OTRO SEÑOR

Acto único

(Plaza con una laguna. Atardecer. UN SEÑOR está sentado en un banco, contemplando el agua. Entra OTRO SEÑOR.)

OTRO SEÑOR (cordialmente, algo tímido, casi como pidiendo permiso): Disculpe señor, ¿le molesta si me siento?
UN SEÑOR (ofendido, a los gritos): ¡Si usted se sienta yo me paro!
OTRO SEÑOR (sentándose): Gracias.
UN SEÑOR (se para, enojado): ¡¿Debo suponer que usted es peronista?!
OTRO SEÑOR (inmutable): ¿Debe?
UN SEÑOR (perplejo): ¿Cuánto?
OTRO SEÑOR (adoptando la postura de maestro de escuela de pueblo): Lo necesario.

(UN SEÑOR se queda pensativo unos segundos, como diez o doce. Entrecierra los ojos, preocupado. Finalmente se dibuja en su rostro una sonrisa leve.)

UN SEÑOR (cordialmente): Bueno, tiene usted razón. Me disculpo.
OTRO SEÑOR (en éxtasis, saboreando la victoria): ¡No hace falta, carajo!
UN SEÑOR: ¿Le molesta si me siento?
OTRO SEÑOR (ofendido, a los gritos): ¡Si usted se sienta yo me quedo sentado!
UN SEÑOR (sentándose): Gracias.
OTRO SEÑOR (se para, enojado): ¡¿Debo suponer que usted es epicúreo?!
UN SEÑOR: ¿Ahora?
OTRO SEÑOR (en el límite de su paciencia): ¿Cuándo si no?
UN SEÑOR: Ayer vi dos patos.
OTRO SEÑOR (muy enojado, a los gritos): ¡Señor, usted me está faltando el respeto! ¡Señor, no me queda otra opción que marcharme! (se sienta)

(UN SEÑOR se para. OTRO SEÑOR se para. UN SEÑOR se sienta. OTRO SEÑOR se sienta. UN SEÑOR se para. OTRO SEÑOR golpea el banco con su puño. UN SEÑOR se sienta, se para, se sienta.)

OTRO SEÑOR (se para, con tranquilidad): Señor, debo irme. ¿Va a venir mañana?
UN SEÑOR (con simpatía): Como todos los días, amigo.
OTRO SEÑOR: Hasta mañana entonces. (se sienta)
UN SEÑOR (se para): Hasta mañana. (comienza a irse, sin apuro. Luego de unos pasos, con sorna): ¡Peronistas!

(OTRO SEÑOR mira a UN SEÑOR que se aleja y desaparece. Se queda inmóvil contemplando la laguna. Se hace de noche. Cae el telón.)

palabras en la nada

           un grito como de desierto perforado, como pliegues descubiertos
más a la izquierda la cúpula vencida del recuerdo

el vicio mental

work in progress

y le extendió su mano y le dijo que podía besarla en ese instante las miradas extraviadas en la multitud y el gesto que se hace desear mientras los pasos se multiplican las miradas que se encuentran por fin entonces la multitud que es un refugio cruel refugio después de todo cuando se acerca y le toma la mano la comprende si es que había algo que comprender entre las voces por los cuerpos que se abrazan levemente un roce y otro paso perdido intentando comprender y el deseo que se abre los gritos de la multitud más allá de todo la mano extendida se vuelve y todo perdido el pensamiento resquebrajado la oportuna suerte.

haikus

tantos crepúsculos
habitan impiadosos
nuestro silencio
sobre el jardín
la muerte solitaria
marcó sus pasos
los perseguidos
desembarcan a prisa
de su memoria

de viaje, sintiendo

In this night
only the dull hand
drawing the silence

miércoles 10 de Octubre, 17:42 hs

¿qué voz lejana
aguarda silenciosa
tras este gris de ensueño?

en viaje

Después de los tropiezos de la noche y antes de la calma soñada, florece en la hora más pensativa aquella piel que es hambre y espera, que es verbo silencioso y carne tentada, agitación en el vientre de la luz.
Yo respiro el deseo que sangra, abrigo en mis manos la lluvia como un templo, como refugio de esferas, pasiones…
Hoy el viento sí se llama como vos…

(12 de Octubre de 2007)